Con queso untado o sólo, este pan es una auténtica delicia. Mezcla sabores de otoño con un toque dulzón.
INGREDIENTES
- 200 g nueces
- 250 g harina
- 15 cl leche entera
- 40 g azúcar
- 1 huevo
- 20 g levadura de panadero
- 3 cucharadas soperas de leche
- 15 aceitunas negras
- 1/2 cucharadita de sal
- un poco de mantequilla para el molde
RECETA
Si es época de las nueces, lo mejor es recoger nueces frescas y pelar 200 gramos. Sino, siempre se pueden comprar en grandes superficies o bien a granel o bien en bolsa.
Para quitarle la piel, se hierven durante unos 10 minutos y se pelan con un cuchillo.
Las cortamos en trozos grandes y las echamos en una fuente junto con las aceitunas troceadas.
En un bol, diluimos la levadura de cerveza con las 3 cucharadas de leche previamente calentada. La levadura tiene que ser fresca y no en sobre. Se encuentra normalmente o bien en el lineal de los lácteos o bien al lado de las barras de pan. Es importante que la leche esté caliente pues es al contacto del calor que se despiertan las propiedades de la levadura.
En la fuente de las nueces, añadimos la harina, el azúcar, la sal y la mezcla de leche y levadura. Amasamos a mano y añadimos un huevo batido así como los 15 cl de leche poco a poco.
Seguimos amasando hasta que toda la harina se haya absorbido.
Untamos un molde que espolvoreamos de harina y vertemos la mezcla que cubrimos con un trapo húmedo. Dejamos que levante durante unos 45 minutos en un sitio caliente (encima del radiador es lo ideal, o al sol si es verano).
Horneamos 1 hora a 180ºC y sacamos el pan cuando esté tostadito.
Bon appétit!
Truco: pelar las nueces es una labor bastante larga. Para que la piel se quite fácilmente, es mejor sacar las nueces del agua a medida que las vayáis pelando pues cuanto más calientes y húmedas, más fácil se quita la piel.





