Este bizcocho sólo tiene 70 gramos de harina, todo el resto se compone de huevos, azúcares, chocolate, mantequilla… Es un remedio infalible contra posibles bajones, una dulce tentación, una culpabilidad deliciosa.
INGREDIENTES
- 200 g de chocolate
- 130 g de mantequilla
- 150 g de azúcar
- 1 cucharilla de vainilla azucarada
- 3 huevos
- 100 g de nueces
- 70 g de harina
- 1 pizca de sal
RECETA
Como siempre, empezamos por preparar los ingredientes:
Lo más largo y laborioso de esta receta es probablemente preparar las nueces. Hay tres maneras de hacerlo:
1. tienes la suerte de tener un nogal al lado de tu casa y aprovechas la temporada para tener nueces frescas. En este caso, las pelas y las troceas en 4.
2. eres un poco vago y decides comprar nueces en bolsa y echarlas tal cual con la piel
3. no tienes nogal pero tampoco te gusta comer las nueces con la piel porque son amargas. En este caso: hierves un poco de agua, echas las nueces que has comprado en bolsa, las hierves 5 minutos y las pelas con un cuchillo. Para los 100 gramos que necesitamos, puedes contar fácilmente media hora de labor.
Cortamos el chocolate en cachos pequeños que derretimos al baño María
Mientras se vaya haciendo, troceamos la mantequilla y la pasamos unos 30 segundos al microondas hasta obtener una textura de pomada. No debe estar líquida.
En una fuente, mezclamos el azúcar, la vainilla azucarada, los huevos de uno en uno, la harina tamizada y la pizca de sal hasta tener una masa homogénea.
Ahora que el chocolate está líquido
apartamos la cazuela del fuego y añadimos la mantequilla. Al entrar en contacto con el chocolate caliente, se irá deshaciendo del todo.
La mantequilla, a parte de aportar el sabor a toda receta de pastelería, permite que el chocolate no vuelva a solidificarse al enfriarse y le da brillo a la mezcla:
Añadimos la mezcla de chocolate y de mantequilla a la masa:
Por último, añadimos las nueces.
En un molde previamente untado con mantequilla y espolvoreado con harina, vertemos la masa que horneamos a 180ºC durante 30 minutos.
Para que el brownie sea un éxito, debe estar crujiente por fuera y blando por dentro, lo que en francés llamamos “fondant”
Bon appétit!
Truco: si hierves las nueces para quitarles la piel, sácalas del agua a medida que las vayas pelando pues al enfriarse, la piel se quita peor.





















