Los bretzels que se suelen encontrar en España son los que se venden secos y en bolsa para el aperitivo.
Sin embargo, el mundo del Bretzel es mucho más amplío. En Alemania y en las regiones francesas de Alsacia y Lorena se pueden encontrar frescos. Son bollos salados perfectos por ejemplo para merendar.
En alemán bretzel significa brazo pequeño. Debe su denominación a su forma pues se asemeja a dos brazos entrelazados.
¡Ahí va!
INGREDIENTES para 6 bretzels
Para la masa:
- 250 g de harina
- 5,5 g de levadura fresca
- 4 g de sal
- 75 ml de agua
- 75 ml de leche tibia
- 15 g de mantequilla
Para el agua de cocción:
- 1/2 L de agua
- 2 cucharadillas de sal
- 20 g de bicarbonato de sodio
Para la decoración:
- 1 huevo
- sal gorda
RECETA:
Antes de empezar la masa, vamos a prepar los ingredientes:
1. Calentamos la leche unos 20 segundos en el microondas para que esté tibia y disolvemos la levadura en ella. Es importante que la leche no esté fría pues el calor activa la levadura.
2. Calentamos 15 g de mantequilla unos 15 segundos en el microondas hasta conseguir una textura de pomada. No queremos que sea líquida.
Ahora empezamos la mezcla:
En una fuente, mezclamos la harina con la sal.
Añadimos el agua y la leche tibia con la levadura y mezclamos bien. Cuando no queda harina por ser incorporada a la masa, añadimos la mantequilla derretida y amasamos unos 5 minutos hasta conseguir una masa muy homogénea.
Le damos la forma de una bola:
La tapamos con un paño para que levante durante una hora.
La masa está lista cuando haya doblado de volumen.
Mientras les demos forma, calentamos en una cazuela medio litro de agua con 2 cucharadillas de sal y el bicarbonato.
Creo que el bicarbonato se puede comprar en supermercados. Si no lo encuentras, lo puedes comprar en farmacia. Se parece a esto:
Para dar forma a los bretzels, cortamos la masa en 6 trozos. Aplastamos cada trozo que deslizamos entre las manos para hacer rollitos de unos 50 cm de largo. Doblamos la parte izquierda:
Y cruzamos la parte derecha encima:
Cuando el agua esté hirviendo, los zambullimos unos 10 segundos.
Dependiendo del tamaño de tu olla, los puedes echar de uno en uno o de dos en dos, pero no más, para evitar que se toquen y se peguen. Sácalos con una espumadera y colócales directamente en la bandeja del horno que habrás recubierto con papel sulfurizado.
A parte de precocerlos, este proceso sirve para dar a los bretzels su sabor característico y para que adquirien un color marroncito en el horno.
Cuando estén todos colocados en la bandeja, aplicamos huevo batido con la ayuda de una brocha en toda la superficie así como sal groda.
Horneamos 15 minutos a 200ºC.
Bon appétit!










